|
El
pasado viernes 14 de septiembre se celebró en Agüimes (isla de Gran
Canaria) el anunciado
concierto del TALLER CANARIO DE CANCIÓN. Pedro Guerra, Andrés Molina y
Rogelio Botanz volvieron a cantar juntos las canciones de esta
desaparecida formación. Este concierto, además de suponer el reencuentro en un mismo escenario de estos tres cantautores (algo que no
sucedía desde 1993), ha supuesto también el reencuentro del TALLER con
su público, algo que fue muy valorado por los asistentes al acto,
teniendo en cuenta, además, que este concierto no es parte de ninguna gira, sino que
ha sido un acontecimiento único y dedicado, en exclusiva, según
palabras de Molina, a los seguidores del TALLER.
Como ya informábamos hace algunas semanas este concierto se enmarcaba
dentro de los actos del XIV Festival del Sur-Encuentro Tres
Continentes, que, organizado por el Ayuntamiento de Agüimes, reúne cada año a compañías de África, América y
Europa, marco en el cual fue presentada la Fundación Contamíname,
creada recientemente por Pedro Guerra.
Los más de 1.000 asistentes pudieron disfrutar en directo durante 2
horas y por ¿última vez? de los grandes clásicos del Taller como
"La Maleta", "Yo también nací en el 63", "Ahehiles",
"Mararía", "Encubrimiento de América", "Tibiabín"
o lo que fue la primera canción del Taller: "Endecha". Este
concierto, según adelantó Rogelio en plena actuación, será publicado
recientemente en un disco que supondrá la despedida discográfica del
Taller.
Acompañados de algunos de los músicos que habían colaborado en los
directos de hace años, como José Carlos Machado (bajo) o Alfredo
Llanos (batería), el Taller dio un recorrido por las canciones de toda
su carrera, incluidas un par de canciones de su último disco
"Castillos de Arena" publicado en 1999. También estuvo
presente otro de los grandes músicos amigos del Taller, el teclista
Luis Fernández, quien acompañó a Molina en la canción "A qué
cantar".
También y, como sucediera en muchas ocasiones en los conciertos del
Taller, Molina y Botanz estrenaron mundialmente una canción cada uno.
En el caso de Andrés Molina, acompañado por la que presentó como su
actual compañera sentimental y musical, Eva de Goñi.
Por último sólo queda tirar de las orejas a la organización, ya que
el lugar elegido para el concierto nunca ha sido ni será un lugar para
la celebración ni de este tipo de eventos ni ningún otro que reúna a
más de 1.000 personas. El Castillo de Agüimes, utilizado normalmente
para celebración de verbenas, no está preparado, ni acústicamente ni
equipado con instalaciones que garanticen un mínimo de seguridad y de
bienestar, para la realización de
conciertos. Lo más patético fue que, al igual que pasó en 1997 en el concierto de Pedro Guerra,
cuando presentaba su disco "Tan cerca de
mí", entre canción y canción se podía oír música salsa
procedente de otra de las salas del recinto.
Dicho esto, sólo nos queda esperar la publicación de ese anunciado
disco (si la calidad de la grabación lo permite) y disfrutar con él y
para siempre de los grandes temas del Taller.
|